Okupación, un modo de capear la crisis

Hasta hace algo más de un lustro, que una persona normal y corriente tomara la decisión de ocupar un edificio, parecía una idea totalmente descabellada. Una idea, que por culpa de la terrible crisis económica y la nula ayuda de la Administración Pública a aquellos que realmente lo necesitan, ha pasado de ser algo imposible a una tendencia cada vez más acusada.

Y lo es porque por culpa del pinchazo de la burbuja inmobiliaria y el desorbitado precio de las hipotecas, cientos de miles de familias se han visto imposibilitadas para pagar unos intereses totalmente desproporcionados. Familias, que ante la negativa del banco a negociar unas condiciones mucho más asequibles, han tenido que abandonar las casas porno gay que con tanta ilusión compraron en su día y buscar un techo en el que cobijarse.

Casa okupada

Techo, que muchos han encontrado okupando la misma casa que una orden judicial les obligó a abandonar hace algunos meses. Si, la crisis y la falta de un lugar digno en el que vivir, ha empujado a muchas familias a convertirse en okupas de su propia casa o de otras que se encuentran en manos de los bancos o fondos buitres, esperando a un comprador que jamás llegará.

¿ Se ocuparían viviendas si la gente tuviera alternativas?

Por supuesto que no, ya que estamos seguros que la inmensa mayoría de personas que se ven obligadas por la necesidad de darles a sus hijos un techo bajo el que vivir, estarían encantadas de pagar la contribución que estuviera a su alcance y dejar de vivir de forma ilegal.

¿Cómo se podría solucionar este problema?

Aunque la solución parece bastante simple, procurarles a estos nuevos okupas un trabajo digno con el que puedan pagar un alquiler adaptado a sus necesidades, lo cierto es que todo es bastante complicado de llevar a cabo. Primeramente, porque ninguna administración pública parece estar interesada, no  solo en hecho de crear empleo o ayudar de forma eficiente a todas estas familias, sino que además da la impresión de que les da bastante igual si la gente puede acceder a una vivienda en la que llevar una vida digna.

Y en segundo lugar, porque a los bancos (los cuales son rescatados con nuestros impuestos) no desean recuperar una parte de lo que con tanta insistencia pide a la gente que les devuelvan. Puede que las cantidades que las familias pueden aportar en estos momentos sean muy pequeñas, pero creemos que siempre será mejor obtener una ganancia por algo, que  tener un inmueble vacío que se vaya deteriorando con el paso del tiempo, el cuál tan solo genera gastos de todo tipo (aunque algunos, como los de la Comunidad no parecen estar demasiado dispuestos a abonarlos)

Piso okupado

¿Por qué no dan ninguno de los dos alternativas a las familias?

Es una pregunta que nos hemos planteado miles de veces y a la que no hemos encontrado una respuesta definitiva. Por mucho que no pese, aquellos a los que nosotros elegimos para que nos representen no parecen estar interesados en ayudarnos con nuestros problemas cotidianos. Lo único que parece importarles de  verdad es mantener a los grupos bancarios contentos, para que el día que los que ejercen el poder, abandonen la práctica de la política activa, estos les abran sus puertas y los integren en sus consejos de administración para valerse de todos los contactos que tienen en su agenda.

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